El CatoblepasSeparata de la revista El Catoblepas • ISSN 1579-3974
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El Catoblepas · número 214 · enero-marzo 2026 · página 15
Libros

Memoranda

Amparo García López

Hilvanando recuerdos a propósito de un libro de Galdós y un rótulo.


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Procede el título de un episodio de Benito Pérez Galdós, palabra que viene a significar “aquello que debe recordarse”, a propósito del origen de este artículo: “Unas líneas escritas por Galdós en memoria de su buen amigo, el periodista Francisco Navarro Ledesma, fallecido hacia apenas tres meses (1906)”. “Debían haberse leído en el Ateneo de Madrid, donde Ledesma había sido director de la sección Literaria, en una velada en honor al fallecido periodista y escritor, pero la falta de tiempo, debida a la dilatada participación previa del poeta peruano José Santos Chocano, hizo que no pudieran ser leídas”. (Prólogo p. 14).

“No se puede conocer por parte del gran público… hasta unos meses después de su fallida lectura en el Ateneo, y sucedió gracias a la publicación en 1906, en Madrid, por “los sucesores de Hernando” (y ahora vuelto a editar, más de cien años después, por la editorial Bringas y Thiers en 2019 con prólogo de Ana Lucía Navarro).

Continua esta publicación con el artículo recogido por el Liberal, el 10 de abril de 1904, a raíz de la muerte de Isabel II, en el que rompe con los estereotipos del personaje fallecido, como demuestran los escritos, años antes, en la Nación y en la Revista de España. En este caso, relata las dos entrevistas que tuvo con la reina acompañado del ministro Fernando León y Castillo, canario como él, porque la soberana acostumbraba a recibir a personalidades de su país, sobre todo a artistas y escritores. Su acompañante (1843-1919), político del Partido Liberal y embajador en París realizó frecuentes visitas en los últimos años de la vida de Isabel”. “La primera vez que tuve el honor de visitar en el palacio de la avenida Kleber a la Reina, me impuso la presencia de esta señora un alelado respeto, pues no es lo mismo tratar con majestades en las páginas de un libro o en los cuadros de un museo, que verlas y oírlas y tener que decirles algo, dando uno la cara, en visitas de carne y hueso, sujetas a inflexibles reglas ceremoniosas.“ (op. citada p. 43). El citado edificio, en París, fue la residencia en el exilio de Isabel II, cuando tuvo que abandonar España a raíz de la revolución de 1868, dando paso a un periodo histórico conocido como el “Sexenio Democrático” en el que se suceden el reinado de Amadeo de Saboya y una 1ª República de 11 meses con cuatro presidentes: Figueras, Pi y Margall, Salmerón y Castelar acompañada de una insurrección cantonal. Las Cortes fueron clausuradas con la entrada del general Pavía  acompañado de efectivos militares. En 1874 un movimiento de sables, con Martínez Campos al frente dio paso a la llamada Restauración con el rey Alfonso XII como Jefe del Estado y el político Cánovas del Castillo, artífice del nuevo período de la Historia de España: La Restauración.

Memoranda fue utilizada cuando impartí la lección en Oviedo durante el curso 2020-2021 bajo el título “Isabel II y la nación política española”. En este caso, la aludida edición consta de 11 capítulos, entre los que destaco los que dedica a “Pereda” su gran amigo, además del citado de Isabel II y el de Leopoldo Alas Clarín. La amistad entre Pereda y Galdós fue creciendo así como su admiración mutua. El último capítulo “La República de las Letras” remite a un cambio político del autor. Con motivo del fallecimiento de José Ferreras, el escritor dedica un artículo elegíaco aplaudiendo el trabajo periodístico y la lealtad al Partido Liberal, del que Galdós se irá alejando a partir de entonces en pos del republicanismo. Fue Ferreras el hombre que llevó a Galdós a la vida política, convirtiéndole por poco tiempo en representante de los liberales. En 1906, dos años después de la muerte del amigo, Galdós rompe todo vínculo con el Partido Liberal.

A propósito del rótulo elegido y la relación con la EFO, recuerdo con profundo respeto y afecto a tres compañeros, con los que hubo relaciones y charlas personales, tomando el aperitivo posterior a la lección impartida en la “Casa de la Rioja”, donde tienen lugar; Paloma Suárez, Rufino Salgueiro y Carlos Madrid.

Al hilo de los recuerdos, retome otro libro de la Biblioteca, regalo de familia por la celebración de mi 43 aniversario, “El Cuaderno Dorado” de Doris Lessing, publicado por EDHASA en 1986. El Prefacio, escrito por la misma autora, en junio de 1971, cita el inicio de los que será el texto definitivo de “Mujeres libres”. “Las dos protagonistas estaban solas en el piso londinense…”. Pero tampoco se ha dado cuenta nadie de este tema central, ya que el libro fue inmediatamente despreciado por críticos tanto amistosos como hostiles, cual si se tratara de “la guerra de los sexos”. Las mujeres, por su parte, lo consideraron arma utilizable en dicha guerra”. (págs. 7, 8). Y al final de la página siguiente, dedicada a la crítica de los medios posibles de difusión monopolizados por los enemigos varones, termina la pág. 9: “Se publicó por primera vez hace diez años, en 1962. Si apareciese ahora (1986) quizá se leyera, pero no provocaría ninguna reacción. Ciertas hipocresías han desaparecido”.

Quizás la autora se enorgullecería, si asistiera en el 2025 al éxito machacón de sus propuestas, acompañado de pingües beneficios de mujeres, ocupando escaños en Parlamentos y lanzando sus incendiarias propuestas, sin ninguna titulación laboral ni académica que las avale, en el marco de un populismo triunfante. Sin embargo, sus seguidoras no conocerán a Doris Lessing y su biografía. Nació en Irán, de padres ingleses, en 1919, y desde los quince años hasta los treinta vivió en Rhodesia del Sur (hoy Zimbabue). La familia se instala en una granja que resultó ruinosa y truncó las ansias victorianas de su autoritaria madre. Por eso decidió irse de casa para trabajar como niñera, abandonando también la escuela, al optar por una educación autodidacta. Se traslada a Salisbury (hoy Harare) para trabajar de telefonista, y un año más tarde se casa con el funcionario Frank Wisdom (1939-1943) con el que tiene dos hijos. Divorciada, se unió dos años más tarde con Gottfried Lessing exiliado judío alemán, que le dará un nuevo vástago y el apellido que conservará para la publicación de sus libros. Después de su nueva separación se instaló en el Reino Unido con su pequeño, mientras los dos mayores se quedarán con su padre en Sudáfrica y allí encontró empleo como auxiliar de clínica, En Londres, publica “Canta la hierba” (1950) y se afilia al Partido Comunista (1952) del que reniega en 1956 al salir a la luz los crímenes de Stalin. Varios derrames cerebrales la retienen en Londres hasta su fallecimiento el 19 de noviembre de 2013 (94 años).

Ha escrito numerosos ensayos y relatos, así como novelas que inicia con “Hijos de la violencia” (1952-1969). Regresa a su interés por la política a partir de 1985 con “De  Gost Terrorist” animando a los jóvenes a que sean fuertes e individualistas para que encuentren medios de educarse por sí mismos.

Ha recibido los siguientes premios: 1954: Sommerset Maugaham; Médicis de Francia en 1976; Austriaco de Literatura europea en 1982; Princesa de Asturias de las Letras en 2001; y Nobel en 2007.

Por asociación, vino a mi mente la década de los setenta, instalada en Barcelona, y trabajando como profesora en el Instituto S. José de Calasanz, puesto de trabajo que no alcancé practicando el autodidactismo precisamente, si no después de siete años de Bachillerato, cinco de carrera universitaria y una dura oposición (1969), ¡Suerte de algunas personas privilegiadas!. Recuerdo, por otra parte, el activismo político militando en el PSUC, partido mixto de comunistas y socialistas que enarbolaban entonces la bandera de “cristianos por el socialismo”, y un PSOE que asomaba la cabeza después de “cuarenta años de vacaciones”, con personas conocidas como Jordi Solé Tura. Participábamos en la Diada (11 de septiembre, fiesta Nacional Catalana) y, después del mitin de Julio Anguita, lanzábamos las proclamas de “Libertad, Amnistía, Estatut de Autonomía”. (de aquellos polvos estos lodos). Como precisiones finales del episodio, señalo que el PSOE italiano desapareció del mapa electoral y su Secretario General, Bettino Craxi, se instaló en Argelia hasta su fallecimiento, el 19 de enero de 1990.

Concluimos estos apuntes de recuerdos precisando matices contradictorios:

1. Volvió a mis manos el Cuaderno Dorado de Doris Lessing, a propósito de la crítica que hace del feminismo Pio Moa en su libro, publicado en la Esfera de los Libros, en el año 2024, titulado “El PSOE en la Historia de España (página 546). En él también cita, por cierto, a nuestro compañero y amigo Iván Vélez y su libro “Nuestro hombre de la CIA” (página 378) con prólogo de Gustavo Bueno Sánchez, desvelando las ignominias en la transición española y las manipulaciones del “Congreso por la Libertad y la Cultura”, que ya se preparaban ante la posible sucesión del general Franco.

2. El libro se dedica, naturalmente a relatar las traiciones de un Partido Socialista, en la Historia de España, desde su aparición en 1879. Particularmente calificaría sus actuaciones como “golpes de Estado” incluido el sufrido en el presente en marcha. Asimismo, critica a su opositor Partido Popular a partir de la descalificación del Franquismo realizado por Aznar al comienzo de su primer mandato en 1996. Solamente “VOX” es considerado como único sustentador de la democracia. De todas formas, recuerdo que su presidente, Santiago Abascal, se fue del Partido Popular, contrariado por no encabezar la lista en las primeras elecciones al Parlamento Europeo (1979) y, por otra parte, seguimos sin conocer los medios económicos de financiación en su nacimiento y desarrollo actual.

Y a este respecto, recuerdo cómo el Señor Mitterrand realizó una operación política que logró dividir en dos a la derecha republicana (1981-1995). Coincidió con el mandato de Felipe González (1982-1996). Su figura política se impone en el Congreso de Suresnes (11 a 13 de octubre de 1974), en la que será desplazado Rodolfo Llopis, Secretario General entonces del PSOE y el marxismo como componente ideológico; y citar a Willy Brandt, del SPD (partido socialdemócrata alemán), su padrino y benefactor, convertido en Canciller de la República Federal Alemana en 1980.

Opino que llegara la ocasión del reconocimiento de este denostado período de cuarenta años como absolutamente necesario en el momento que apareció y sin duda evitando la destrucción de la Nación Histórica mas antigua de Europa, asunto éste nada prometedor en las circunstancias a que estamos asistiendo, en las que las palabras “España” y “español” han sido convertidas en términos abyectos, objeto del mas profundo de los olvidos.

Recuerdo finalmente a D. Gustavo Bueno, nuestro maestro, y a Tomás García, hermano y persona que me hizo conocerle.


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