El CatoblepasSeparata de la revista El Catoblepas • ISSN 1579-3974
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El Catoblepas · número 192 · verano 2020 · página 9
Artículos

El barroco y los aztecas

José María Ortega Sánchez

Crítica de la serie negrolegendaria Civilisations, coproducida por la BBC y la PSB

anglosanglos

Los 53 minutos del capítulo First Contact de la serie Civilisations (2018){2} –traducida en España como “El arte de las civilizaciones”{3}– coproducida por la BBC y la PSB, son una reflexión sobre los efectos en el arte del encuentro de civilizaciones, entre ellos, el de Cortés con los mexicas, al que dedican diez minutos.

Y son una joya.

En diez minutos, los narradores califican el encuentro de “nefasto”, pontifican que “México fue conquistado (por España) de manera rápida y brutal”, califican a Cortés y compañía como “hombres tan sanguinarios como cualquiera de los dioses aztecas”, y afirman que del encuentro generó una religión mixta, pues “el ritual cristiano absorbió las creencias indígenas, el día azteca de los muertos se fundió con el día de Todos los Santos, una celebración en la que los mexicanos se comunican con sus seres queridos muertos (…) que claramente evoca su herencia azteca”. Pero el encuentro también transformó a España, un país que se enriqueció “por las riquezas generadas por el Imperio y la esclavitud”, y originó el arte barroco español, ya que “hay una extraña similitud entre la religión de los aztecas y la del Barroco español, porque ambas tratan de la muerte y la sangre”. El mejor ejemplo sería el cuadro El expolio de la catedral de Toledo. Según Civilisations, el cretense hizo esta obra para no enemistarse con la Iglesia, porque vivía “en una ciudad (atrapada) en las garras de la Inquisición, que torturaba y quemaba vivos a los llamados herejes”, y pintó la túnica de Cristo de rojo por influencia de los sacrificios humanos aztecas.

Lo anterior es un conjunto de desvaríos. Baste señalar que el Día de Muertos, no tiene origen azteca –pueblo con el que solo una pequeña parte de los mexicanos está étnicamente relacionado– sino que es el católico Día de Todos los Santos modificado por el aztequismo del Estado revolucionario, tal y como demostró Elsa Malvido, la mejor investigadora mexicana sobre tradiciones funerarias{4}. Poca cosa si tenemos en cuenta que en 1930, el presidente Pascual Ortiz Rubio intentó sustituir a los Reyes Magos y San Nicolás por Quetzalcóatl. En cuanto a El Greco, fue un pintor manierista con tanto miedo a la Iglesia católica que llevó a juicio al cabildo catedralicio porque consideró insuficiente el pago por “El expolio” (1579). Y ganó. Y no solo porque obtuvo una cantidad muy generosa, sino porque consiguió mantener el cuadro destinado a la sacristía tal y como lo pintó, reflejo de la tradición iconográfica bizantina en la que se formó, lo que incluye la túnica roja de Cristo.

Los diez minutos son más relevantes si los comparamos con el resto del documental, y en especial con los últimos quince, dedicados al encuentro entre británicos e indios. La lúgubre música que acompaña los minutos hispanos, se anima al presentar el actuar de la Compañía Británica de las Indias Orientales. Frases como “pusieron en contacto a personas que no habían tenido contacto entre sí”, “los británicos no están colonizando, están siendo colonizados” o “Gran Bretaña inició un romance con la cultura india, y no solo con sus recursos”, falsean el origen y consecuencias del colonialismo británico en la India.

El poder británico se consolidó en la India porque la implosión del Imperio hispánico que alentaron, produjo un cambio en el eje económico del mundo que perjudicó especialmente a los recién nacidos Estados hispanoamericanos y China, y benefició al Reino Unidos –en este sentido, John Tutino El debate sobre el futuro de México: en busca de una nueva economía, 1830-1845 (2016){5}–; en Perú, por ejemplo, la guerra civil de la independencia –según el mejor estudio sobre la economía virreinal, El desarrollo de la economía peruana en la era moderna, de Bruno Seminario (2016){6}– causó una caída acumulada del 71,24% en el ingreso per cápita, y en México fue peor. En cuanto a China, su debilidad permitió a la Compañía impulsar las Guerras del Opio (1839-1842 y 1856-1860) que obligaron a China a dejar entrar en el país la cocaína del momento, producida en plantaciones indias controladas por la Compañía. Para Civilisations el poder militar de la Compañía “es como si ahora Halliburton tuviera submarinos nucleares o Google tuviera aviones de combate”. En realidad, sería como si “Los Zetas” tuvieran armas atómicas. La dependencia primero de la Compañía y después del Estado británico (1853) fue letal{7}. India era una potencia industrial –líder en textiles manufacturados–{8} y se convirtió en granero mundial mientras sus hambrunas aumentaban en intensidad y frecuencia, rematando con la de 1943, que causó entre 1.5 y 3 millones de muertos{9}. Tras la independencia (1947) las hambrunas desaparecieron{10}.

Podría pensarse que Civilisations ha recibido malas críticas. Pues no. Sebastian Smee, ganador del premio Pulitzer (2011) y crítico de arte del Washington Post, la calificó (16-4-2018)como la “historia del arte más ambiciosa”, una serie “casi perfecta” y “obligatoria” para las nuevas generaciones, y destacó Encounters (First contac en la BBC) como el mejor capítulo{11}. Su opinión fue la general de los principales medios de comunicación anglosajones, como Evening Standard, The Guardian o The Daily Telegraph. Las escasas críticas negativas, se centraron en su comparación con la serie Civilization de la BBC (1960´s), con excepciones como Eric Gibson, del The Wall Street Journal (16-4-2018), que criticó el tono antioccidental de la serie.{12}

No obstante, estos minutos son una joya, por varias razones.

En primer lugar, definen la esencia de lo que hoy es la “Leyenda Negra”

Una “forma de mirar” lo hispano, que convierte a España en un país occidental por poco, y al resto del mundo hispano en países casi occidentales, por tanto ambos en los márgenes de Occidente y fuera de los forjadores de la civilización occidental. Y ello, por existir un momento –un “pecado original”– en el cual la historia de España se convierte en ominosa, provocando “taras” que aún despliegan sus efectos en los países que formaron parte del Imperio hispánico. En definitiva, el ethos español –e hispánico– sería negativo, basado en la violencia y el fanatismo, y su mayor muestra serían los tres siglos de la Monarquía Católica; y la solución, sencilla, desespañolizar Hispanoamérica y España.

El chileno Francisco Bilbao, en Evangelio americano (1864) resumió tal “mirada”, al afirmar que “La España, el español, abdicó de su pensamiento, su soberanía primitiva en manos de la Iglesia y Monarquía”, y así entregado, generó “una historia terrible y decadente”, que nada ha aportado al avance de la civilización, y que se refleja incluso en su cráneo: “la raza española es inferior en inteligencia a las razas europeas (…) la forma de su frente revela más bien la fortaleza de la tenacidad que la habitación de la inteligencia”{13}; por ello era labor de las nuevas repúblicas “desespañolizarse”, transitar de Hispanoamérica a Latinoamérica, término que inventó durante su estancia en París (1856). Era una opinión común; Bilbao fue muy popular especialmente en Argentina, donde murió. En realidad, resume las ideas de los autores británicos y franceses más reputados en su época, como Eduard Quinet, F. R. Lamennais, Juan E. T. Buckle o William Robertson, quienes recogieron en sus obras la hispanofobia ya existente.

Esta “mirada” influyó en los relatos de nación decimonónicos, y en especial, fue parte básica de los relatos de Reino Unido y Estados Unidos, que tuvieron a México y a España como contrincantes privilegiados, por ser las dos partes principales de la resquebrajada nación formada por “todos los españoles de ambos hemisferios”, y puntos de choque entre ambos mundos. La implosión del Imperio hispánico permitió al anglosajón adueñarse del siglo XIX, y explicó su éxito echando mano de las ideologías “de moda”, y en especial, el nacionalismo, el racismo y el evangélico Segundo Gran Despertar. La postergación del mundo hispánico será interpretada no como algo coyuntural, sino como el resultado inevitable (y justo) del ethos español, derivado de sus pecados contra la raza y Dios. El mundo hispánico sería inferior por mestizo –en Iberia con judíos y árabes, y en América con africanos y amerindios– y por católico –más cercano al paganismo que al cristianismo, tanto que según Civilisations, el Barroco tendría “eco de los sacrificios humanos que por religión se hacían en el pueblo (…) azteca”–. Características como fanatismo (el protestantismo genera fe, el catolicismo fanatismo), corrupción (la corrupción racial se refleja en la moral) y violencia (como un mundo “bárbaro”) entre otros, serían simples derivadas de su ethos. En definitiva, los relatos de nación decimonónicos de Reino Unido y Estados Unidos, señalaron un ethos hispano nefasto, y un ethos propio positivo.

Esta “mirada” tuvo –y tiene– múltiples efectos, y no es menor el que faculta atribuir al mundo hispánico una ética propia, que permite no solo tratarlo de modo diferente al resto de Occidente, sino –al menos– dudar de que las soluciones occidentales sean aptas para este “exótico” mundo. Buen ejemplo es la guerra entre Estados Unidos y México (1846-1848), como explica John C. Pinheiro en Missionaries of Republicanism (2014) la guerra se justificó por ser México racial y religiosamente inferior, y sirvió para cohesionar Estados Unidos asumiéndose como el reverso –en positivo– de México.

Tal “mirada” no solo es popular, es también frecuente en ámbitos académico; baste señalar que Civilisations está coproducida por las televisiones públicas británica (BBC) y estadounidense (PBS), y que actualiza la serie Civilization (1960) que convertía a los hispanos de ambos lados del Atlántico, en palabras del venezolano Arturo Uslar Prieti, en Los expulsados de la Civlización (1973), pues dejaba fuera de la formación de Occidente al mundo hispánico{14}. Pero sin duda, la mejor muestra es la serie que la BBC dedicó a la historia de España, Blood and Gold: The Making of Spain (2015){15}

El historiador Simon Sebag Montefiore, firmó un relato de nación española donde el “pecado original” sería la destrucción de Al-Ándalus, y la “tara” la creación de un Estado corrupto y una nación cincelada por el fanatismo y el racismo, pastoreada por la monarquía y el catolicismo (Inquisición) españoles; deriva que solo fue –brevemente– rota por la República. El franquismo devolvió a España a su senda tradicional, de la que “milagrosamente” la sacó Juan Carlos I.

Los tres capítulos de la serie tienen como fin, no relatar la historia de España, sino apuntalar tal relato de nación. No extraña, por tanto, que dedique el triple de tiempo a la autopsia de Carlos II que a todos los borbones del siglo XVIII, porque la autopsia muestra la corrupción española, y los segundos podrían vislumbrar un Estado que alumbró la Real Expedición Filantrópica de la Vacuna, o que los errores –se afirma que en 1931 se exilió Alfonso XII– y dislates –al parecer no hubo fuentes públicas en los barrios obreros hasta la II República–, se alternen con frases como la que resume la Reconquista: “sus elegantes mezquitas fueron sustituidas por ostentosas y recargadas iglesias llenas de Cristos ensangrentados”.

La serie transmite dos ideas básicas; la primera que Inglaterra siempre ha estado del lado correcto de la historia, por eso el documental convierte a Felipe II y a Franco en los personajes más importantes de nuestra historia, y hace de la Invencible y la entrevista de Hendaya, los momentos clave de sus mandatos; Sebag Montefiore afirma que el segundo fue una especie de reencarnación del primero, lo que sumado a la aparición estelar del historiador José Álvarez Junco afirmando que la destrucción de la América española hizo que los españoles dejaran de considerarse “una raza superior”, hermana a Felipe II con Hitler, y a Isabel I con Churchill. La segunda, que España no es una democracia plena porque el ethos español sigue vivo; el tétrico recorrido por el Valle de los Caídos, previa a la imagen del presentador acariciando un busto de Franco en el mercadillo de la Plaza Mayor de Madrid, transmite la idea de una democracia vigilada. Nada extraño. En uno de sus libros Titan of History (2012), no solo afirma que Franco es uno de los “monstruos de la historia”, comparable a Hitler y Stalin, sino que “el fantasma de Franco aún no ha sido completamente exorcizado de la política española”{16}.

Todo ello aderezado por el anticatolicismo. Al tratar la administración de Felipe II, Sebag Montefiore posa consultando legajos del archivo de Tordesillas. Entre los millones de legajos, se topa con el de un novicio depravado. El quizá pederasta papista, merece tanto tiempo de rodaje como el tiempo entre Isabel II y Alfonso XIII.

Es probable que Sebag Montefiore no odie a España. Y es que, esta forma de “mirar” lo hispano, no necesariamente implica no amarlo. El romanticismo británico enalteció al pueblo que derrotó a Napoleón, y la “intelectualidad progresista” gringa se volcó con el México ahormado por la Revolución, personificado en Diego Rivera y Frida Kahlo; pero ambos, imaginarán primero y buscarán después, países exóticos en los que sobraban las catedrales góticas y los palacios virreinales, pues el ethos que perseguían era no occidental, ya fuera moruno o azteca. En definitiva, esta “mirada” a los Spaniards nos quiere habitantes del Francoland que dibujó Antonio Muñoz Molina, en un magnífico artículo (El País 13/10/2017){17} y a los hispanoamericanos, dentro de los límites del Buen salvaje al buen revolucionario (1973) como trazó el venezolano Carlos Rangel. La posibilidad de que hispanofobia e hispanofilia vayan de la mano, es una de las escasas diferencias que separan la hispanofobia de la judeofobia. Sebag Motefiore es experto en la segunda, y padece la primera, que adopta la forma de hispanofilia nefasta. La misma que practican muchos a ambos lados del Atlántico, de esos que allá aplauden la revolución y aquí esperan la guerra civil. Recetas que jamás desearían para sus países.

Si las cadenas públicas de Reino Unido y Estados Unidos padecen esta “mirada”, no extraña que dentro del mundo anglosajón sea predominante. Y que llegue a extremos grotescos. Buen ejemplo es que tecleando Spanish Inquisition en You Tube, el primer video que aparece es What Made the Spanish Inquisition So Horrible?{18}, firmado por The Infographics Show, una compañía californiana con 6.2 millones de suscriptores. En este video, el Estado Islámico (ISIS) aparece como derivación de la Inquisición. Quizás Obama acababa de visionarlo cuando en su alabado discurso de El Cairo (2009) hizo lo mismo, idea que reiteró, por ejemplo, en el 63 National Prayer Breakfast (2015){19}. Desde luego, Ratisbona le quedaba muy lejos. Probablemente, la misma que al editorialista del Times que el pasado 1 de febrero pontificó sobre el juicio a Junqueras y compañía, titulando: The Times view on the trial of the Catalan 12: Spanish Inquisition.{20}

En segundo lugar, ejemplifica la normalización de esta “forma de mirar”

Centrándonos en España, lo cierto es que esta “mirada” no solo no es combatida por el Estado, sino que la premia. La BBC es uno los principales proveedores de la televisión pública española –entre ellos, la serie de Sebag Montefiere (emitida el pasado agosto){21}– y uno de los presentadores de la serie Civilisations fue galardonada con el Premio Princesa de Asturias en la categoría Ciencias Sociales (2016). Ser historiadora “estrella” de la BBC y su militancia feminista garantizaron a Mary Beard una larga colección de artículos serviles, cuya probable cima fue Mary Beard o por qué los británicos son más listos y más divertidos (El País 8/2/2019){22} de Sergio del Molino, donde aplaudió Civilisations, rematando: “Por más que busco, no encuentro a la Mary Beard española, y tampoco entiendo qué distingue tanto a los británicos de nosotros. Siento una envidia acomplejada y antigua”.

Y no es el único. El galardón a Beard no desentona en un listado que atesora estupideces como premiar a Tzvetan Todorov (2008) o Karen Armstrong (2017). El primero, en su celebérrimo La conquista de América. El problema del otro (1982) no solo califica la llegada de la Monarquía Católica a América como “el mayor genocidio de la historia humana”{23} sino que convierte la matanza de civiles en invento español. En cuanto a Armstrong, propagadora de la idea del paraíso andalusí destruido por los Reyes Católicos, su galardón hizo que Serafín Fanjul en Imprudentia victrix (ABC 29/6/2017){24} se preguntase cuál sería “el siguiente bajonazo a nuestra historia y nuestra cultura” en forma de premio{25}.

José Luis Villacañas, cuando andaba promocionando su panfleto Imperiofilia y nacionalcatolicismo se escandalizó porque el filósofo Fernando Savater, la escritora Nuria Amat, o el político Carlos Iturgaiz, habían pedido el Princesa de Asturias para María Elvira Roca, pues España haría “el ridículo a nivel internacional” e insultaría la inteligencia (diario.es 26/6/2019){26}. No sé qué significa “nivel internacional” para el sofista, pero parece que –como el jurado– lo liga a salir en la BBC y pasearse por los campus anglosajones. Esta subordinación cultural complica ver premiados a historiadores que combaten tal “mirada”, y además son mucho más válidos que la señora Beard, como Tomás Pérez Vejo, español residente en México y Premio Águila Azteca –máxima condecoración para extranjeros en México– por su trabajo sobre los relatos de nación mexicano y español, al mexicano Enrique Krauze, cuya labor en Letras Libres hermana los dos principales retales de la vieja Monarquía, o a la mexicana Guadalupe Jiménez Codinach, la mejor historiadora sobre la Independencia, que ha dedicado su vida a reivindicar la Nueva España como el origen étnico, cultural y político de México.

Y si el Estado ha asumido –y premia– tal “mirada” no es extraño que fuera de él, sobren los ejemplos. Uno de los más relevantes es la industria cinematográfica española, con luminarias como Carlos Bardem “España es una anomalía histórica en Europa Occidental” (Onda Cero 4-6-2019){27}, Alejandro Amenábar "La España actual es la que ideó Franco: flota aún como un fantasma" (El Mundo, 21/9/2019){28} o el actor español más famoso en México, Óscar Jaenada{29} divulgando la idea de España como un Estado autoritario con presos políticos, dominado por una élite “fascista”. Por ello, los británicos se enfrentaron al Brexit teniendo en sus salas películas como Dukerque (2017) La reina Victoria y Abdul (2017) o Arturo, la leyenda de Excalibur (2017) y nosotros al procés con Los últimos de Filipinas (2016), Handia (2017) y Oro (2017){30}. Tres bellos cantos al positivo ethos británico, frente a tres salivazos a nuestra historia: violencia y fanatismo.

¿Por qué asumimos tal “forma de mirar”?

En Hispanoamérica, la amplia asunción de esta “mirada” deriva de la necesidad de las nuevas élites dirigentes de legitimar el poder de los Estados nación surgidos de la implosión de la Monarquía Hispánica, lo que implicó convertir las guerras civiles de independencia en guerras de liberación nacional, y el nacionalismo en ideología de Estado, lo que produjo una inevitable relación conflictiva con su pasado virreinal y con España, lo español y los españoles, convirtiendo la identidad en el centro del debate político. En el Estado nación España, la asunción de esta “mirada” se explica porque, al igual que en el resto de los retales de la vieja Monarquía, es tan útil para ciertas élites y grupos, como letal para el bien común. Y nunca ha tenido tanta fuerza como en nuestros días, poniendo en peligro Nación y Estado.

Para explicar tal fuerza, en primer lugar debe señalarse la subordinación cultural de buena parte de las élites españolas. Iniciada con la llegada de los Borbones y culminada –especialmente por la “izquierda”– tras el franquismo, esta subordinación cultural las sitúa entre sus inferiores compatriotas y a quienes considera superiores –ahora resumido en un indefinido “Europa”, del que necesitan continua aprobación- de tal manera que si el Estado marcha bien será responsabilidad suya, y si naufraga inevitable consecuencia del ethos nacional. Las consecuencias hoy para el Estado nacional son múltiples, aunque la más importante es la deserción del Estado de la actualización del relato de nación decimonónico, que navegó sin dificultades hasta la Transición. Y es que, como afirma Pérez Vejo, las élites que hicieron la Transición alumbraron un régimen que abandonó “casi por completo todo proyecto de construcción nacional e hizo suyo el relato de una nación española a la defensiva, laminada entre proyectos de tipo centrífugo y un horizonte europeo que se ofrecía como solución pero no como proyecto nacional propio” –Un proyecto para España, El País 30/9/2014{31}–. El resultado es la consolidación de proyectos alternativos al Estado y nación españoles.

Por su virulencia hoy destacan dos, el de Podemos (y aledaños) y el del independentismo catalán. El primero desea transformar el Estado en una república engargazada en el socialismo del siglo XXI, y el segundo la creación de su Estado. Para tener oportunidades de éxito, ambos proyectos necesitan “domar” –término empleado por Albert Boadella para definir las políticas educativas del “pujolismo” - a los españoles, para que una mayoría suficiente asuma tal “mirada”. Esto les hace aliados en la difusión de una visión de la historia española semejante a la propagada por Sebag Montefiore, que inevitablemente culmina en la idea de que España es una democracia simulada, y con ello, la deslegitimación de la Transición y la Constitución, fundamentada en la existencia de una nación española previa, único sujeto de soberanía. También son aliados en la división de los españoles en “dos Españas” según asuman o no la “doma”. Óscar Jaenada, reflexionado sobre los ataques de los CDR independentistas catalanes a la policía (2019), lo explicó a la perfección: “Esto no va de Catalanes contra españoles. Esto va de Fascistas contra Republicanos. Les sonará” (Twitter, 16-10-2019). En definitiva, Quim Torra sería antifascita, y Cayetana Álvarez de Toledo, fascista. Con todo lo que ello conlleva, es decir, convertir su acceso al poder en un acto anómalo, contra el que cabe resistencia “legítima”.

No obstante, hay una diferencia clave: aunque ambos desean dinamitar el “régimen de 1978”, Podemos desea gobernar el Estado y el independentismo su Estado. Por ello, Podemos necesita “genealogías heroicas”. Esta forma de hacer política consiste en defender la existencia de dos partes de la nación, de existencia cuasi intemporal y en permanente lucha, una “buena” y otra “mala”, y erigirse en sucesor de la “buena”. También necesita elegir un hecho histórico “clave” –ganado por los “malos”– que ejemplifique tal lucha, explique parte de los males presentes y sirva para polarizar la sociedad{32}, de tal manera que la contienda política del presente se convierta en reencarnación del pasado, y los votantes en combatientes, sustituyendo la razón por las emociones. Una forma de hacer política en la que el PRI, y ahora Morena, son maestros; basta ver el logo presidencial y el uso de la Conquista por AMLO, para dividir el país en dos Méxicos: “el pueblo bueno” –heredero de Cuauhtémoc, Hidalgo, Juárez, Madero y Cárdenas–, frente a los “fifís”, reencarnación de Cortés, los realistas, los conservadores y Porfirio Díaz, a los que sumaría el PRI “traidor”, es decir, el que viró al liberalismo cuando él se largó.

En Podemos, el uso de esta forma de hacer política le lleva a defender la absurda idea de las “dos Españas”, enfrentadas desde –al menos– el XIX, la “buena” hoy intitulada “el pueblo” o “la gente” y la “mala”. El discurso de Pablo Iglesias tras las elecciones del 20 de diciembre de 2015 describió la “genealogía heroica” de “la gente”, iniciada por los patriotas de 1808, y que pasando por personajes como Joaquín Costa, Lluís Companys o Largo Caballero, desembocaría en Podemos{33}. Lógicamente, la “otra España” sería heredera –entre otros– de Fernando VII y Francisco Franco. En cuanto al hecho histórico “clave”, la Guerra Civil juega el mismo papel que la Conquista para AMLO en México. Y para que funcione es necesario es necesario presentar de la forma más terrible posible, tanto el hecho histórico “clave” como sus consecuencias, que Podemos resume como “régimen del 78”. Y para ello todo vale. De ahí, la comparación permanente del franquismo con el nazismo, el mantra de que España “es el segundo país con más desaparecidos después de Camboya” (Pablo Iglesias, Twitter 24/10/2019) o la afirmación de que España “no es una democracia plena”, donde hay presos políticos{34}, resumiendo, un país nefasto{35} y una “anomalía” en Occidente.

Esta forma de hacer política es desastrosa para el Estado y la Nación, sobre todo si es asumida por partidos políticos mayoritarios, y desde la presidencia de José Luis Rodríguez Zapatero, la dirección del PSOE coquetea con ella, lo que puede verse no solo como táctica electoral, destinada a convertir al PSOE en partido hegemónico por su capacidad de pactar con los partidos nacionalistas antiespañoles, sino como resultado de corrientes internas, y en especial, la derivada de la fusión de la Federación Catalana del PSOE en el Partir dels Socialistes de Catalunya (1978). Coqueteo que Pedro Sánchez –aupado, como Zapatero, a la secretaría general del PSOE por el PSC– elevó a noviazgo formal.

Baste señalar el discurso que nos regaló delante de la tumba de Azaña (21-2-2019) donde, además de obviar la reconciliación que simbolizó la viuda de Azaña en México abrazando al entonces Rey (1978), se presentó como el representante de una “España” que pasa por las Cortes de Cádiz y la II República{36}, frente a esa otra “España” causante, como dijo en su discurso de investidura de julio de 2019, de que “(España sea) el segundo (país) del mundo en número de desaparecidos”{37}; una apuesta por la “doma” que tuvo su episodio más vergonzoso cuando el Gobierno “contrató” a Álvarez Junco para que, en unión de la Vicepresidenta y de un representante portugués, transformase la gesta de Elcano en un “erasmus oceánico” (abril, 2019){38}.

Pero esta “mirada” no solo es acogida por proyectos que buscan tomar el poder, así los aplausos más entusiastas al panfleto de Villacañas contra Imperofobia y leyenda negra (2016), no vinieron (solo) de medios cercanos a las ideas del llamado “Filósofo de Podemos” y ahora consejero de Íñigo Errejón, sino del Protestante digital, culminado con un artículo de César Vidal (10/07/2019){39} donde calificó a Roca de –entre otros insultos– “ignorante sectaria” y “panfletaria de ínfima condición”, y a su libro de “excremento envuelto en bilis e ignorancia” o “detritus impreso”, al servicio del Papa para “someter otra vez España al yugo clerical y la de invadir Estados Unidos con hispanos con las mismas intenciones”. Vidal, quien se intituló “exiliado” años antes de que Carles Puigdemont lo hiciera –en ambos casos, denominación ofensiva para nuestra democracia y burla de los verdaderos exiliados–, está lejos de las posiciones ideológicas de Villacañas, pero entiende que la expansión del evangelismo –del mismo modo que lo hace Arturo Farela “el capellán de la Cuarta Transformación” en México– necesita asumir todas las estupideces de la “leyenda negra” clásica; así en La Voz, programa emitido desde Estados Unidos, tuvo la humorada de celebrar el 12 de octubre (2018) leyendo sangrientos trozos de la Brevísima y el Thanksgivings relatando las virtudes de los buenos protestantes.{40}

Con todo ello, es lógico que parte de la población española haya asumido tal “mirada”. Y milagroso que la Nación aguante. El pasado año, Jason Webster, uno de los hispanitas más famosos del Reino Unido –y de los que mejor se ha metido en el papel, pues está casado con una bailaora de flamenco{41}– publicó Violencia; resumiendo, Webster afirma los españoles somos un conjunto de pueblos cainitas aficionados a matarnos – eso sí, buena gente-, y que para evitar que siga volviendo “el apóstol Santiago” –cuya última aparición tuvo lugar en Cataluña, dando palos a la gent de pau– debemos romper la Nación, pues (Francoland) España y democracia son incompatibles. Violencia ha recibido favorables críticas de hispanistas como Paul Preston{42} y de medios prestigiosos como The Times, donde Gerard DeGroot afirmó que el libro demuestra que “los españoles estamos inclinados a la violencia anárquica” (12/10/2019){43}. Cualquier persona con algo de sentido común y conocimiento histórico, concluirá que las tesis de Webster son una imbecilidad. Pero es difícil combatirlas cuando el twitter de Webster está plagado de propaganda hecha desde España y pagada con dinero público, que transmite la misma idea, y en el que no desentonaría una ministra de Justicia, y hoy Fiscal General del Estado, que compara al franquismo con el nazismo y la construcción del Valle de los Caídos con el Holocausto.{44}

En conclusión

La “mirada” podría resumirse como tres “engranajes” sucesivos: (1) rechazo del ethos español y por ello, del Estado nación España (2) desvalorización de la historia española –entendida como la común de los pueblos hispánicos durante la Monarquía Hispánica y posteriormente la desarrollada por el Estado nación España–, y (3) la lógica necesidad de “desespañolización”.

El uso de esta “mirada” para la toma del poder en Estados hispanos favorece convertir la política en una permanente lucha identitaria, y tiene como resultado nacionalismo y autoritarismo. En palabras de Mario Vargas Llosa “Hispanidad rima con libertad” {45}, sin ella Hispanoamérica se convertiría en un conjunto de Estados que –en mayor o menor medida– experimentarían soluciones “descolonizadoras” propias, alejándolos de Occidente{46}. En cuanto a España, terminaría en un número indeterminado de irrelevantes proyectos de Estado nación. Es posible que unos y otros lograsen cierta integración regional, pero con míseros lazos. La lengua y cultura común no tardaría en deslavazarse. El legado de la vieja Monarquía sería definitiva e irrevocablemente, autoritarismo y nacionalismo

Cuando 48 horas después de los resultados de las elecciones de noviembre de 2019 Pedro Sánchez anunció un acuerdo de gobierno con Podemos, no solo hizo lo contrario de lo que prometió en campaña electoral, sino que siguió la senda que marcó desde que se hizo con el poder en el PSOE y apostó plenamente por un partido entregado a una estrategia política que replica la de Podemos{47}. Algo tan probablemente bueno para sus intereses personales y los de sus fieles, como nefasto para la Nación y el Estado.

Nosotros, los hispanos de ambos hemisferios, veremos lastrados nuestro desarrollo si seguimos permitiendo que esta “mirada” siga campando a sus anchas por los restos del naufragio de la vieja Monarquía y el fracaso de la nación de los “españoles de ambos hemisferios”, para lo cual es necesario asumir que esa “mirada” existe, y después combatirla. Y debe ser una lucha común. Nos jugamos mucho, ni más ni menos que nuestra propia existencia.

——

{1} Una versión resumida de este artículo con el título de “El Barroco azteca” fue publicada en “El Club de los Viernes” (6 y 12 noviembre, 2019).

{2} Civilizations en la PBS: pbs.org.

{3} El capítulo (n° 6) fue titulado Cruce de culturas en la versión en español. Puede consultarse en: documaniatv.com. La serie está narrada por Simon Schama, Mary Beard y David Olusoga; el capítulo lo está por este último. Olusoga es uno de los historiadores más populares y reconocidos de Reino Unido, y es profesor de historia en The University of Manchester.

{4} Malvido, E. (2006) “Así nació el Día de Muertos” en La festividad indígena dedicada a los muertos en México. Conaculta. Disponible en: cultura.gob.mx

{5} TUTINO, J. “El debate del futuro de México. Buscando una economía nueva; encontrando desafíos y límites, 1830-1845”. Historia Mexicana, [S.l.], p. 1119-1192, ene. 2016. ISSN 2448-6531. Disponible en: historiamexicana.colmex.mx

{6} Disponible en: historiaeconomicaperu.up.edu.pe

{7} La consolidación del poder británico en la India ocasionó la hambruna de 1770, que mató a un tercio (10 millones) de la población, debido a las políticas saqueadoras de la Compañía: “the result of the plunder of Bengal was perhaps inevitable. All available currency was shipped to England. The economy of Bengal collapsed and the various industries perished. Lacking employment and Money, people began to starve (…) The plunder of India financed the Industrial Revolution in Great Britain, and the continuing “profits” of the British Government in India made possible the development of the British Empire” (p. 55). STEVENSON, R. (2005) Bengal Tiger and British Lion: An Account of the Bengal Famine of 1943.

{8} Es interesante el libro de William Dalrymple The Anarchy:The Relentless Rise of the East India Company (2019). Una reseña en The Guardian (23-9-2019) destacaba:

“India was an industrial powerhouse, the world’s leader in manufactured textiles (…) the English words pyjamas, chintz, calico, taffeta, shawl and dungarees are all of Indian origin. So, too, is loot, and that is exactly what the British were to extract from India over the next several centuries. For, within 200 years of Hawkins’s arrival on subcontinental shores, the Mughal emperor had become an effective vassal, not of the British crown but of a private for-profit corporation based in London, the East India Company (EIC)”. Disponible en: theguardian.com

{9} Y su final también vino marcado por una hambruna, la de 1943. Es generalmente aceptado que su principal causa fue la política británica, aunque se discute su importancia en relación con otras causas, y en especial el papel de Winston Churchill. En este sentido, son interesantes los trabajos de Janam Mukherjee Hungry Bengal:War, Famine and the End of Empire (2016) y Madhusree Mukerjee Churchill Secret´s War (2010).

{10} “Although there have been several so-called near-famine conditions in 1965–67 1970–73, and during major droughts in ensuing decades, the last famine in India took place in Bengal in 1943–44—under British colonial rule.”. BANIK, D. The Hungry Nation: Food Policy and Food Politics in India. Food ethics 1, 29–45 (2016). doi.org

{11} Disponible en: washingtonpost.com

{12} Disponible en: wsj.com

{13} Bilbao, F. (1864) El evangelio americano. Imp. de la Soc. Tip. Bonaerense, p. 46. Disponible: memoriachilena.gob.cl

{14} Artículo publicado en el periódico venezolano El Nacional (1972) que le valió el Premio Miguel de Cervantes de periodismo (1973). La embajada venezolana lo publicó en forma de libro (1973).

{15} Disponible en: bbc.co.uk

{16} Textualmente: “The ghost of Franco has yet to be completely exorcized from Spanish politics”. Lo que acompaña de inverosímiles cifras de ejecutados por los alzados durante la guerra y en la postguerra, reforzando el mito que hace de la Guerra Civil una guerra singularmente cruel. En este sentido, el programa FORJA 064 de “Fortunata y Jacinta”, de la magnífica Paloma Pájaro, “Los crímenes de la Guerra Civil”.

{17} Disponible en: elpais.com

{18} El video (5-3-2020) tiene 1.224.677 visualizaciones. Disponible en: youtube.com

{19} En ambos discursos Obama destacó la Inquisición (española) como ejemplo de intolerancia, comparándola con el terrorismo islamista actual.

{20} Disponible en: thetimes.co.uk

{21} Tras ser emitida, la serie estuvo disponible en “Televisión a la carta” de RTVE, hasta que las quejas forzaron su retirada sin explicación alguna por RTVE.

{22} Disponible en: elpais.com

{23} Todorov, T. (13 edición, 2003) La Conquista de América: el problema del otro. Siglo XXI Editores, p. 14

{24} Disponible en: abc.es

{25} En este sentido, los premios otorgados por el Estado en 2019 son buena muestra, entre ellos, el Premio Cervantes, concedido a Joan Margarit, que en una entrevista en El Mundo, afirmaba, entre otras “perlas” que: “A mí España me da miedo (…) Me da miedo España desde los Reyes Católicos (….) España es un país cruel. Si somos el segundo país del mundo con más muertos enterrados en las cunetas, algo querrá decir (…) no somos un país para lucirlo por ahí. Somos un país para andarnos con mucho cuidado”. Disponible en: elmundo.es

{26} “Mucha atención a los que piden para la señora Roca Barea el Princesa de Asturias. Porque además de hacer el ridículo a nivel internacional e insultar a la inteligencia, están alentando una posición que destruye radicalmente todos los principios sobre los que se basa el ordenamiento constitucional español en el presente”. Disponible en: eldiario.es

{27} Disponible en: ondacero.es

{28} Disponible en: elmundo.es

{29} Por protagonizar Cantinflas (2014) e interpretar a Luisito Rey en Luis Miguel (2018).

{30} En Los últimos de Filipinas, se falsea la historia real, para hacer un relato antimilitarista y anticlerical., Handia que versa sobre la historia de Miguel Joaquín Eleizegui, fabula sobre el encuentro en Isabel II y “el Gigante Español”, que convierte en una cita sexual, donde una reina niña lasciva, en una habitación oscura y acompañada de un ayudante tétrico, tras mostrar desagrado por los vascos, pide al “gigante” que le muestre los genitales. En cuanto a Oro, basada en un relato de Arturo Pérez Reverte, es interesante este artículo de María Elvira Roca No es oro todo lo que reluce en El País (18-11-2017). Disponible en: elmundo.es

{31} Disponible en: elpais.com

{32} Y elevando alguna problemática del presente –supuesta herencia de ese hecho histórico clave– al centro de la lucha política.

{33} Discurso disponible en: youtube.com

{34} Calificar a los políticos presos por la sentencia sobre la ruptura del orden constitucional impulsada por el gobierno autonómico catalán dirigido por Carles Puigdemont, como “presos políticos”, es un insulto a la democracia española utilizado frecuentemente por dirigentes de Podemos, así por ejemplo Pablo Iglesias, Irene Montero o Miguel Urbán.

{35} Valga como ejemplo la visión de España que transmiten los medios cercanos a Podemos como Ctxt, Público o Spanish Revolution. Por ejemplo, este video -¡Que viva España!- de este último medio, que con música del tema de Manolo Escobar, asume el principal argumento del separatismo catalán –un Estado español violento, con una policía que viola derechos humanos– presentando la actuación policial en Cataluña contra el referéndum del 1-0 de 2017 como brutal. Disponible en: facebook.com

{36} Discurso disponible en: lamoncloa.gob.es

{37} Discurso disponible en: epimg.net

{38} En este sentido, Elvira Roca Barea Por quién doblan las campanas en El Mundo (3-9-2019). Disponible en: elmundo.es

{39} También la califica de “señora mayor” y afirma que “con las mujeres pasadas de años me pasa como con los niños, que por muy brutos que sean, por educación, prefiero dejarlos a su aire”. En realidad, Elvira Roca (nacida en 1966) es más joven que Vidal (1958).Disponible en: protestantedigital.com

{40} Disponibles en You Tube: youtube.com y youtube.com

{41} Salud Botella.

{42} “As opinionated as it is fascinating… illuminating and always provocative… beautifully written and extremely witty”. Disponible en: hachette.co.uk

{43} Disponible en: thetimes.co.uk. No solo The Times, Webster también pudo explicar sus tesis en la principal revista de historia en lengua inglesa History Today: St. James and the Two Faces of Spain (17-10-2019). Disponible en: historytoday.com

{44} Así lo hizo Dolores Delgado, entonces ministra de Justicia, tras la exhumación del ataúd de Franco del Valle de los Caídos, en Cadena Ser (24-10-2019). Disponible en: cadenaser.com

{45} Frase final de su artículo Hispanidad ¿mala palabra? publicado en El País (28-10-2018). Disponible en: elpais.com

{46} Es interesante el artículo de Emilio Lamo de Espinosa ¿Es América Latina parte de Occidente? publicado en la web del Real Instituto Elcano (2-10-2018). Disponible en: realinstitutoelcano.org

{47} Baste un ejemplo; Irene Montero justificó su proyecto de ley sobre libertad sexual asegurando que los policías y jueces españoles preguntan a las mujeres denunciantes de agresiones sexuales si “llevaban minifalda” (21-2-2020). La ministra mintió, usando la conocida como “sentencia de la minifalda” de 1989 (cuando Montero tenía 1 año) que fue criticada y corregida en su época. Poco después (4-3-2020) la Agencia EFE, dependiente del Estado y dirigida por Gabriela Cañas (designada por Pedro Sánchez en febrero de 2020), afirmaba en un tuit que en España las “víctimas del maltrato, en ocasiones, deben soportar preguntas de policías y jueces tales como “¿Qué has hecho para que te pegue?” (3-5-2020) tuit tan mentiroso como las declaraciones de Montero, y que Efe tuvo que retirar a las pocas horas. Disponible en: libertaddigital.com y en libertaddigital.com

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