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El Catoblepas, número 173, julio 2016
  El Catoblepasnúmero 173 • julio 2016 • página 9
Artículos

Tlaxcala y la leyenda negra

Jaime García Vázquez

Acerca del anti hispanismo en México

Mochitlán, Tlaxcala, México. Mapa de Zumpango del Río, s.XVI

«Ya no debe ser capital, ciudad ni pueblo, ni menos consentirse que abrigue en sus miserables guaridas la plebe más insolente, viciosa, holgazana e inmoral del mundo, los delincuentes más escandalosos que de todas partes allí se refugian para robar impunemente y asolar los caminos, ni las arbitrariedades más insufribles que se conocen. Sobre los escombros de tan infame pueblo, debe levantarse un monumento que diga: Aquí fue la traidora Tlaxcala que vendió su Patria al extranjero y que ya no existe, para que no vuelva a cometer semejante parricidio.»{1}

El anti hispanismo en México es principalmente de orden político, y surge durante la guerra de independencia; con él se buscaba legitimar el nuevo régimen y minimizar la herencia española en la conformación nacional. Ahora bien, para desprestigiar la tradición española en México se utilizaron tópicos de la leyenda negra, tales como el oscurantismo español o la crueldad española durante la conquista y el periodo virreinal. Sin embargo el anti hispanismo no terminó una vez concluida la guerra de independencia, sino que continuó permeando en buena parte de la historiografía posterior.

Sin duda, el uso de la leyenda negra como bandera política durante las guerras de independencia en América, adquiere matices propios en cada país, dependiendo de la historia local, las tradiciones, etcétera. En el caso de México, el desprecio por lo español se extiende al desprecio por los aliados de los españoles.

Ahora bien, ¿qué relevancia tendría defender el nombre de España, fuera de ella? En primer lugar porque la nación mexicana no parte desde cero en 1821, o no regresa al estado de las culturas prehispánicas, sino que nace, por decirlo así, con un idioma que la conecta de lleno con la tradición grecolatina; nace así mismo con una religión, o con arados e imprentas, por ejemplo.

En segundo lugar, y es el tema propio de éste ensayo, debido a la importancia capital que tuvo la alianza hispano-tlaxcalteca, la cual no se limita a la guerra contra el imperio mexica y posterior derrota de Tenochtitlán. Es decir, no fue exclusivamente una alianza entre Hernán Cortés y Maxixcatzin, por ejemplo, o entre Pedro de Alvarado y Xicohténcatl, ya que tuvo consecuencias muy posteriores a la toma de Tenochtitlán. Ahora bien, no se descarta que los tlaxcaltecas hayan tenido un interés práctico inmediato en la alianza contra Moctezuma{2}, como la apertura de las rutas comerciales de la sal o de las telas. Recordemos que los tlaxcaltecas, al ser enemigos del imperio mexica, padecían un bloqueo comercial de parte de éste; no tenían acceso al oro ni a la sal, y la única tela que usaban, incluso los nobles, era la manta.

Aclarado esto, pasemos a exponer, aunque de manera muy breve, el papel desempañado por Tlaxcala durante la conquista de Tenochtitlán, y otras intervenciones destacadas. Al llegar por primera vez Hernán cortés a Tlaxcala hubo una serie de batallas durante varios días. Finalmente se pacta una tregua, y la alianza para luchar juntos contra Moctezuma. Como símbolo de esta alianza se entregan regalos y mujeres a los españoles, destacando el matrimonio entre Pedro de Alvarado y la princesa Luisa Xicohténcatl, hija de Xicohténcatl el viejo, señor de Tizatlán.

La importancia de Tlaxcala en la guerra contra el imperio mexica puede, a mi juicio, reducirse a dos puntos esenciales: la colaboración para pelear contra Pánfilo de Narváez, y el apoyo incondicional a Cortés tras la noche triste.

Respecto de la llegada de Narváez a Veracruz, nos dice Vasconcelos: {De la Habana no podían esperar ningún refuerzo; al contrario, la que por mar viniese, tenía que ser gente de Velázquez, es decir, enemigo peor que el indígena.»{3} Aunque las cifras varían, se acepta que Narváez contaba con más del doble de recursos en armas y hombres y tenía superioridad estratégica, así como la orden de capturar o asesinar a Cortés. Aunado a esto, Cortés había dividido a su ejército en dos: un grupo, con él a la cabeza iría a combatir a Narváez, mientras que el otro grupo se quedaría en Tenochtitlán, bajo las órdenes de Pedro de Alvarado. En estas circunstancias, el apoyo prestado por sus aliados tlaxcaltecas resultaba imprescindible.

El segundo momento importante de la participación tlaxcalteca en la conquista es la llamada noche triste. Tras derrotar a Narváez, Cortés regresa triunfalmente a Tenochtitlán con un refuerzo considerable de hombres, caballos y armamento; sin dicho refuerzo el ejército español habría sido aniquilado en la noche triste. Es muy probable que, una vez enterados los aztecas de la llegada de Narváez y de la consiguiente partición del ejército español, se organizara un levantamiento en Tenochtitlán. Pedro de Alvarado, que había quedado al frente de una parte del ejército en ausencia de Cortés, se anticipa y sofoca el levantamiento en lo que se conoce como la matanza del templo mayor.

Al regresar Cortés a Tenochtitlán se encuentra con un levantamiento generalizado contra los españoles, que los obliga a huir derrotados de Tenochtitlán, y con una gran pérdida de caballos, armas y hombres, tanto españoles como aliados. Pero lo más importante es que, tras la derrota, no se sabía el recibimiento que habrían de darles sus aliados de Tlaxcala, ya que los aztecas buscaban una alianza con los tlaxcaltecas para combatir juntos a los españoles. Sin embargo, el recibimiento en Tlaxcala fue cordial: los españoles sanaron sus heridas y prepararon una nueva estrategia para volver a Tenochtitlán. Si en un primer momento los españoles dominaron al monarca, sin controlar el territorio, ahora se buscaba controlar el territorio y los pueblos periféricos. Al ser Tenochtitlán una ciudad lacustre, se construyeron en Tlaxcala 13 bergantines equipados con cañones, mismos que serían transportados a pie hasta Tenochtitlán.

Aunque hubo guerreros tlaxcaltecas en la toma de Tenochtitlán, los dos puntos anteriores me han parecido los más importantes en la alianza con Hernán Cortés. Ahora bien, he dicho que la alianza hispano-tlaxcalteca no se limita a la toma de Tenochtitlán, por lo que debo mencionar las otras actuaciones destacadas de los tlaxcaltecas, posteriores a la conquista.

La principal de dichas actuaciones es la salida de las 400 familias. El 6 de Junio de 1591 parten desde Tlaxcala 400 familias con el objetivo de colonizar el septentrión novohispano y pacificar a los chichimecas. A diferencia de Mesoamérica, en el norte no había ciudades, por lo que hubo que fundarlas. Entre las ciudades fundadas por tlaxcaltecas, o con presencia de colonos tlaxcaltecas destacan: San Esteban de la Nueva Tlaxcala, San Miguel Mezquitic, Asunción Tlaxcalilla, San Andrés del Teúl, San Francisco de los Chalchihuites y Colotlán; igualmente hubo presencia tlaxcalteca en Texas y en la Alta California. Por otro lado, debido al matrimonio entre Pedro de Alvarado y la princesa Luisa Xicohténcatl, hubo presencia de guerreros o colonizadores tlaxcaltecas en Guatemala, Honduras, El Salvador y Perú.

Como vemos, los servicios tlaxcaltecas a la Corona se extendieron, por lo menos, a todo el siglo XVI; sin embargo, es importante aclarar que no pueden ser considerados exclusivamente como servicios a la Corona, sino que deben ser considerados como servicios a la nación mexicana. Para dar un ejemplo, destaco lo siguiente: durante el envío de las 400 familias tlaxcaltecas a colonizar el septentrión novohispano y pacificar a los chichimecas, se fundaron varias ciudades y templos, los cuales no fueron transportados a España tras la independencia, sino que permanecieron allí, ayudando a conformar la identidad nacional.

El 22 de Abril de 1535 el Emperador Carlos I concedió a Tlaxcala un escudo de armas{4}, y el título de Leal ciudad de Tlaxcala. Por su parte, el Emperador Felipe II, por medio de una cédula del 10 de Mayo de 1585 declara a la ciudad de Tlaxcala Insigne y muy noble y muy Leal. Por todo ello, al inicio del periodo virreinal a los tlaxcaltecas, en calidad de aliados de los españoles, se les concedieron algunos privilegios, como el derecho de montar a caballo y portar armas.

Hay también evidencia del apoyo tlaxcalteca a las tropas realistas durante la guerra de independencia:

«El 12 de Diciembre de 1815, el gobernador político y militar de Tlaxcala escribió un oficio al virrey Calleja, indicándole que le era imposible satisfacer el requerimiento de 100 hombres, ya que la fuerza existente en Tlaxcala apenas era suficiente para defenderla. También refería que muchos habitantes habían abandonado la provincia, y que todos los hombres entre 16 y 60 años ya habían formado parte de las compañías realistas.»{5}

Para finalizar, daremos dos ejemplos del desprecio por el papel de Tlaxcala como aliados en la conquista, y consiguiente civilización de lo que después sería México; dichos ejemplos son, a mi modo de ver, muy representativos. El primero de ellos proviene de don Justo Sierra, entre otras cosas, fundador de La Universidad Nacional de México en 1910. Hemos dicho que al inicio del virreinato los tlaxcaltecas, en su papel de aliados, gozaban de algunos privilegios; sin embargo el señor Sierra menciona otros “privilegios”, anteriores a la conquista de Tenochtitlán, y que serían el principal motivo de la fidelidad tlaxcalteca. El texto en cuestión es el siguiente:

«Don Hernando mantenía firme la alianza de los tlashcaltecas (con halagos y con darles libertad absoluta de pillar las comarcas que aún no se sometían y permitirles devorar a sus prisioneros)...»{6}

El segundo texto que proponemos como ejemplo proviene de la obra titulada Visión de los vencidos, libro del señor Miguel León Portilla, que prácticamente se reimprime cada año; el texto es el siguiente:

«...aunque aliados de los españoles, los tlaxcaltecas sobrellevaron también la más trágica de las derrotas, al ver destruidas su civilización y cultura antiguas.»{7}

Del nombre de éste segundo libro retomamos la fórmula que dice que la historia la escriben los vencedores, la cual está bastante difundida y parece ser correcta, pero que en el caso de México no ayuda a explicar mucho, ya que no nos dice de qué vencedores se trata, ni de qué historia. Me explico; tal fórmula no nos dice si se trata de los vencedores de la guerra de conquista, de la guerra de independencia, de la guerra de reforma, o de la revolución mexicana, por ejemplo. Tampoco nos dice qué historia han de escribir dichos vencedores, es decir, qué periodo histórico.

Bibliografía

Bustamante López Carlos, El quebranto de los privilegios. Autonomía, guerra y constitución gaditana en Tlaxcala, 1780 -1824, Editorial BUAP, México, 2013

Cervantes de Salazar Francisco, Crónica de la Nueva España, The hispanic society of America, Madrid, 1914

León-Portilla Miguel, Visión de los vencidos. Relaciones indígenas de la conquista, Editorial UNAM, México, 2008

Martínez Carmona Gabriel, La historia dentro de la historia. Tlaxcala y la nación mexicana, El colegio de México

Peñafiel Antonio, La ciudad virreinal de Tlaxcala, Editorial cosmos, México, 1980

Sierra Justo, Evolución política del pueblo mexicano, Editorial Porrúa, México, 2009

Vasconcelos José, Hernán Cortés creador de la nacionalidad, Editorial Trillas, México, 2010

Notas

{1} Citado por Martinez Carmona Gabriel, p. 6

{2} Antonio Peñafiel en su obra La ciudad virreinal de Tlaxcala, explicando la etimología del nombre de Maxichcatzin, sugiere que éste era un poderoso comerciante. Por su parte, Francisco Cervantes de Salazar en su Crónica de la Nueva España, sostiene que el principal promotor de la alianza con Cortés fue precisamente Maxixcatzin.

{3} Vasconcelos José, p. 39

{4} El castillo de oro sobre rojo es la imagen heráldica de Castilla, que representa las fortalezas castellanas levantadas para resistir el avance de los moros en la península y la sangre de los infieles derramada en los campos de batalla durante la llamada Reconquista española. Como imagen principal del escudo de Tlaxcala, representa a dicha ciudad como una nueva Castilla, vencedora de los mexicas durante la Conquista. El águila negra sobre oro es la imagen heráldica del Sacro Imperio Romano Germánico y, por tanto, representación del emperador Carlos V, que concedió el escudo. La orla de plata (bordura en lenguaje heráldico) representa la fe católica, que los tlaxcaltecas habrían abrazado sin oposición. Las iniciales corresponden a las de los nombres latinizados de la reina Juana de Castilla, el emperador Carlos V y el entonces príncipe Felipe. Las dos coronas representan a la reina Juana, titular de la Corona castellana, y a Carlos V como cotitular de la misma Corona. Las palmas son símbolo de victoria, en este caso sobre los mexicas. Los cráneos tiene un sentido trofeístico y representarían a los mexicas muertos durante la toma de Tenochtitlan en 1521. Tomado de
https://es.wikipedia.org/wiki/Escudo_de_Tlaxcala#La_real_provisi.C3.B3n_de_1535

{5}Bustamante López Carlos, p. 110

{6} Sierra Justo, p. 37

{7} León-Portilla Miguel, p. 306

 

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